He decidido acometer la materia de los solos de batería, con estos conceptos.
- El esquema rítmico es importante, y el 95% del esquema rítmico es o binario, o ternario. El restante 5% es una combinación de estos, muy rígidamente sostenida (como el 8/8 en Clocks de Coldplay, o en Piazzolla).
- La determinación de este esquema rítmico no viene predeterminado, ni así tampoco la percepción general de la pieza. La percepción es función de
- las ocurrencias en el tiempo de los golpes,
- el cómo se agrupan entre sí, y en relación a la figura de tempo
- los acentos de dichos golpes, y
- las distintas voces del amplio rango de la batería, y especialmente las pausas o silencios
- Los golpes, los acentos, y las voces, se amalgaman en capas que pueden ser leídas en diferentes planos de tempo, evocación, sonoridad y etapas.
- La magia ocurre cuando la percepción es sorprendida, alterada, y desarmada sin poder predecir cómo será la evolución. Al mismo tiempo, la magia es resultado de un delicado equilibrio entre sorpresa y seguridad. Este equilibrio es lo que distingue a la música (sorpresiva, inteligente, atenta, delicadamente amorosa) del ruido (sorpresivo y sin ningún cuidado, garantía o delicadeza).
Próximos pasos
- Elegir una metáfora que motive el solo, para no caer en la vacua frivolidad. La percusión late con el corazón y es una metáfora de la vida. Desde la batería, solo hay que corresponderle.
- Elegir o componer patrones a ser combinados en el solo, estudiando su articulación y las distintas lecturas de cada uno.
- Componer al menos 3 lecturas no-lineales, en distintos niveles, que se sitúen por encima de las notas/golpes, que apoyen la metáfora, y que sean sorprendentes, ya que estas lecturas conformarán en definitiva la magia del solo. No hay necesidad de ametrallar la batería a golpes, a menos que ametrallándola a golpes apoye lo arriba mencionado.
- Tocar, disfrutar, tocar y tocar!

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