Caminar, hablar, sumar, restar, andar en bicicleta, son habilidades que los niños adquieren una vez que están listos. Ese "estar listo", no depende de ningún factor en particular, sino más bien, de algo superior.
Por ej., para caminar, se necesita que su cuerpito responda bien, y que la coordinación de movimientos sea tal que permita ya no simplemente gatear, sino caminar. En edades tempranas, por más que se ejerciten los músculos, o se practique coordinación o equilibrio por separado, la madurez superior que se necesita para desplegar esa actividad no va a llegar mucho antes.
Un pequeño que camina a los 9 meses, se cae a cada paso que da. En cambio uno que comienza a caminar a los 14 meses, es muy difícil que se tropiece. Su paso es mucho más firme y seguro en comparación con el paso de un niño de 9 meses!. Otro ejemplo, de los muchos que hay: andar en bicicleta es muy fácil a los 8 años, pero a los 4 hay un trauma después de caerse y golpearse. Y la escuela con su aprendizaje formal de matemáticas y lengua, a los 6 años? No es de esperar que a los chicos le guste la escuela, o si?
La madurez llegará a su tiempo, a través de la vida misma! Tratar de forzar una habilidad bloquea el fluir de las cosas, impidiendo madurar en muchos otros aspectos. La madurez es un proceso tan delicado y sutil, que no puede ser artificialmente implantada ni en los propios hijos, ni en la pareja, ni en nadie. La madurez es un proceso dinámico que se anula a través del miedo, las dudas, la impaciencia, el conflicto, y las miserias cotidianas. La madurez no se puede inyectar, no se compra, no va en 4x4, ni se transmite a través de la escuela: la madurez se vive y se disfruta en la vida misma.
Y ese miedo a la vida misma, es lo que motiva a los adultos a gastar precioso tiempo en presionar a los niños a que adquieran habilidades precozmente, en vez de disfrutar del amor, del juego, de la libertad, atendendiendo a sus deseos propios y en definitiva, ayudando a su felicidad.
La madurez llegará, las habilidades necesarias serán adquiridas, las decisiones podrán ser tomadas, los logros vendrán, que no haya dudas! Forzar habilidades tempranamente genera infelicidad y posteriores fracasos, mientras que ayudar a la madurez es la sólida actitud que incluye el buen aprendizaje. Y posibilita, no sólo que el peque adquiera habilidades únicas, sino también que sea feliz en el intento.
Precocidad y madurez
Publicadas por
isi dixi
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9/19/2010 01:54:00 a.m.
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Etiquetas: aprendizaje, confusión, educación, familia, fluir, niños
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