La música
La música me sirve para "zafar del ortivamiento", ese ortivamiento que me persigue en todo momento y trata de hacerme presa de la desesperación.
A veces necesito música y bailar y cantar para zafar de ese ortivamiento que, de otro modo, me consumiría sin más remedio.
Me pondría el ceño fruncido, y una falsa mueca de cortesía en vez de sonrisa.
Convertiría el brillo de mis ojos en seco arrugamiento, crispadas mis manos las dejaría.
Mi voz pondría lisa, mi caminar se tornaría cansado, mis caminos serían cerrados, mi saliva se secaría.
Cegaría mis días de miedo y de maldita locura de correr, de rivalizar, de celar y de controlar.
Hay música que me salva a diario, pensaba hoy, claro que... no es precisamente música clásica ni tango la que me salva, porque ahí ya estaríamos hablando de un caso serio de ortivamiento donde el ortiva ni siquiera registra su nivel de ortivamiento en sangre...
Aunque claro que músicas, músicas... hay muchas... La música de los pajaros, la del viento, la del sol en la cara, la del pasto en los pies descalzos, la de tu voz, la de mi voz, la de los brazos abiertos. Esas son las más íntimas.
KT Tunstall, Babasonicos, Jack Johnson, Gustavo Cerati, Calamaro, Red Hot Chili Peppers, Josh Stone, Jorge Drexler, y muchas más , van a mi desfile de música popular querida y les digo:
gracias por ayudarme a zafar de cada momento de ortivamiento!
Zafar del ortivamiento
Publicadas por
isi dixi
el
9/23/2008 01:53:00 a.m.
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Etiquetas: aislamiento, castigo, comonismo, constipación, creatividad, fluir, humor, lo importante, miedo, música, normas, placeres, presión social, represión, terapia, tristeza
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