La revolución ambiental - Parte 3 - Las motivaciones

Hace unos pocos días, como contaba en la parte 1, me impactó el reciente desastre nuclear de Fukushima Daiichi en Japón.

En los días que siguieron al desastre, mientras seguía las alternativas del accidente, hice esta asociación:

por el elevado consumo ==> 
   se necesitan plantas nucleares para generar energía ==> 
      tomamos demasiados riesgos ==> 
         sufrimos accidentes nucleares!

Un desastre nuclear es el peor desastre ambiental posible. Un accidente nuclear puede matar a millones de personas y hacer inhabitables enormes áreas del planeta. Para conocer más acerca de la horrible pesadilla de la radioactividad pueden ver este documental sobre "La batalla de Chernobyl" (en inglés, pero si buscan hay en español también). Casi me olvido: esta semana, se elevó el grado de desastre de Fukushima Daiichi a 7, el mismo que Chernobyl.

Hay más desastres ambientales que los accidentes nucleares, y han sido diversos. Por ej., el segundo desastre ambiental más grave, el cual yo desconocía hasta hace un ratito, ha sido "Bhopal" donde la fuga de una planta de pesticidas provocó quince mil (15.000) muertos en esa ciudad de India en 1984. Y ha habido muchos más, como derrames de tóxicos de la industria minera, desechos enterrados que vuelven, o derrames de petróleo como el sucedido muy reciententemente en el golfo de México.

También es interesante conocer acerca de cómo la campaña de exterminio de gorriones en China en 1952 causó una plaga de langostas que derivó en una hambruna en la cual murieron millones de personas. O de la gran niebla de Londres en el mismo año, que provocó la muerte de doce mil (12.000) personas.






Un poquito de historia personal
Creo que vale la pena contar mi experiencia personal en estos últimos meses. Por un lado, mi papá es ingeniero electricista y a mitad del año pasado publicó el libro "El suicidio del hombre", cuyo tema central es el abastecimiento energético de la población y la ecología. En el libro y en nuestras conversaciones, mi viejo expresa una posición "pro-nuclear", y como sé que mi viejo conoce mucho del tema energético, hice la primer asociación:


por el elevado consumo ==> 
   se necesitan plantas nucleares para generar energía

En realidad, las plantas nucleares parecen ser excesivamente caras de construir, mantener y hasta cerrar. Por otro lado, la minería de los metales como el uranio es muy dañina. Pero si el objetivo es eliminar los gases invernadero del carbón o el gas, la energía atómica es una beleza porque claro, gases no genera. Jeje.

Entonces, una noche cualquiera de la pasada primavera me interesó conocer más acerca de los riesgos de la energía atómica, y miré el documental que indiqué arriba (The battle of Chernobyl). Creo que cualquiera que vea ese documental, no puede quedar indiferente al riesgo, por mínimo que sea, de que algo así suceda de nuevo. 

Quedé muy impresionado por el documental, el cual me había sido recomendado por un amigo holandés. Para un argentino, Ucrania está muy lejos, pero habiendo visitado Holanda (que está relativamente cerca de Ucrania), y habiendo conocido y trabajado con rusos, me sentí muy conmovido por las imágenes porque me identifiqué plenamente. Pensé en la central nuclear de Embalse, y en un amigo que está allí trabajando hace unos años, y pensé que Chernobyl sería una ciudad con una buena calidad de vida, incluso mejor que Embalse Río Tercero. Pensé en la provincia de Córdoba arrasada, inhabitable por siglos por venir.

Y, pocos meses después de haber visto eso, la pesadilla sucedió de nuevo y esta vez no sucedió en la decadente Ucrania, en una planta de vieja tecnología. Sucedió en suelo de la 3er potencia mundial, con una tecnología mucho más moderna y "segura". Resulta que la planta nuclear estaba construida sobre la costa del pacífico, con alta probabilidad de terremotos y tsunamis. Qué gran riesgo tomaron los japoneses!

      tomamos demasiados riesgos ==> 
         sufrimos accidentes nucleares!


Entonces, ya no pude dejar ver la relación entre el elevado nivel de consumo y los accidentes nucleares.

por el elevado consumo ==> ...
         sufrimos accidentes nucleares!

¿Qué me está pasando ahora?
Esta visión que llegué a tener, ha causado que yo 


1. haya comenzado a mejorar mi consumo y estilo de vida (reducir el derroche, sustituir procedimientos, etc.)


2. haya empezado a explorar otro estilo de vida mucho más conectado a la naturaleza

Pienso que muchos dirán, "OK pero yo no voy a poner mi mundo cabeza abajo por Fukushima, si al final no pasó nada!". Alguno que otro hasta podrá pensar, "Al carajo!". Cada uno tendrá su manera, y por mi parte creo que estos dos puntos que mencioné arriba son las motivaciones de mi incipiente revolución ambiental. Me acuerdo de la fábula del escorpión y la rana y pienso que a un escorpión no le serían suficientes mis motivaciones para cambiar. 

Sobre todo, pienso que muchas más personas no están pudiendo canalizar motivaciones parecidas a las mías, y siento que eso causa un cierto stress, stress ecológico! Es interesante, que si busco "stress ecológico" en internet, no encuentro ninguna referencia a las personas, y la clave del medio ambiente está en las personas y  las sociedades. Si las personas están estresadas e insatisfechas, vamos mal (y claro que vamos mal). 

Por eso también estoy escribiendo esta aventura, porque siento que he superado ese estres inicial, que he podido canalizar mis motivaciones, que puedo llegar a tener una cierta medida del progreso de mi "revolución ambiental", la cual es satisfactoria para mí en este momento. Por ahora es mía y de mi entorno, muy real, no es una utopía colectiva, y con un poco de suerte ésta, mi revolución, será apropiada por algunos lectores de esta aventura.

Gracias por leer, comentar y compartir!

Continuaré estos días escribiendo acerca de estos dos puntos, que abarcan muchos y variados temas. Temas prácticos como rescatar prácticas de los tatarabuelos, el ahorro, la permacultura, la sustitución de procedimientos y productos, y temas más complejos como el concepto de huella ecológica, el estilo de vida, y el impacto de la ecología en la política y la economía.

La revolución ambiental - Parte 2 - El dilema quijotesco

(viene de Parte 1)


El dilema quijotesco
Pareciera algo muy difícil que millones de personas en grandes ciudades adoptasen una "revolución ambiental" y pasasen a llevar vidas sustentables. Más aún teniendo en cuenta que tal vez sus antepasados se hayan mudado del campo a la ciudad hace 50 o 100 años en busca de mejores horizontes. Más difícil aún, pareciera que los poderosos y los gobiernos apoyasen tal revolución en el caso de suceder. Pareciera como si empujar una revolución ambiental fuera jugar a ser Don Quijote y luchar contra molinos de viento.


Por eso, antes de navegar en el complejo mar de las alternativas, mediciones, estrategias y posibles cursos de acción inmediatos (mar en el cual voy a navegar costeando), quería detenerme en este punto clave.

Conozco este estado de dudas en que me encuentro: hace 15 años decidí abandonar las prácticas comunes de alimentación y adopté las propias. Cuestioné todo lo conocido, y adopté una dieta naturista/vegetariana. Lo hice sin el apoyo de nadie, excepto de mi hermano quien fue el que introdujo los conceptos de Jiddu Khrishnamurti en la casa familiar. Ser un vegetariano en Rosario, Argentina, 15 años atrás, no era algo que fuera a incrementar mi popularidad o vida social, muy por el contrario. Y mucho menos, declararlo el día de mi boda.

Sin embargo, en el presente, las cosas han cambiado bastante, no solo por el contexto exterior que ha mejorado para todos los "veggie", sino fundamentalmente por la experiencia y la mística que he adquirido en todo este tiempo. Y este es el punto fundamental: si estuviera adhiriendo o impulsando una revolución ambiental por el reconocimiento de los demás, por hacer patria, o por desear que otros colectivos hicieran tal revolución y yo sumarme a una gran causa, no creo que valiera la pena.

No lo estoy haciendo por ninguna de esas razones: lo estoy haciendo en mi esfera íntima, y lo comparto en estas líneas. Sin necesitar de políticas de estado, ni de la solidaridad de los millones de personas en las urbes, ni de la anuencia de los poderosos (qué va!). Ni siquiera (por ahora!) de la asistencia de los vecinos con quienes somos buenos amigos.

Es que simplemente me gustó comenzar el proceso de explorar esta idea, plantar esta semilla, una nueva aventura, y ver qué resultados va dando. Comprendo que será un proceso largo, de pequeños resultados, uno por vez.

A diferencia de Don Quijote, quien era motivado por un jugoso botín de guerra en caso de aniquilar a esos "gigantes", mi primera motivación tiene que ver con mi meditación. Porque a diferencia de Don Quijote, yo no estoy loco, y voy a hablar de mis motivaciones en la próxima parte.

(continuará, bienvenidos comentarios!)

La revolución ambiental - Parte 1 - El problema

Prólogo
Este ensayo por partes encierra ideas de mucha complejidad, y seguramente no tiene en cuenta ni la mitad de los aspectos clave para acciones reales. Sin embargo, decido publicarlo porque me parece que tiene la suficiente energía para generar feedback. El "aventura fantástica" no es espacio de diálogo sino de meditación y este ensayo tal vez sea una excepción a esa regla. Con esto quiero decir, que quiero que comentes y voy a responder a todos los comentarios y luego juntaré las partes en un único ensayo con modificaciones y correcciones y agregados de parte de vos y todos los que comenten. Gracias!

La revolución ambiental - El problema
Tremendo terremoto y maremoto en Japón. Se resquebrajaron los reactores nucleares. Liberaron partículas radioactivas al ambiente.

Me encontraba en medio del proceso de instalación de un sistema de captación de agua de lluvia por canaletas, y escucho por la radio a un científico local alertando sobre la elevación de los niveles de  radioactividad en el agua de lluvia.

WTF! Y pensé, ¿qué más necesitamos para reaccionar? Estoy en Argentina, y el agua de lluvia se contamina por un desastre nuclear en Japón!

El problema nuclear es solo uno de tantos
Si la energía atómica es una "ruleta rusa" ¿por qué muchos gobiernos, incluido el argentino, están en proceso de construir nuevas plantas nucleares? ¿Podemos atribuir esto solamente al mero capricho del gobierno corrompido por el lobby?

Porque también tenemos a Botnia, las forestales y sus desmontes, las químicas y su contaminación de los lagos y cursos de agua. Las agroquímicas, las mineras y la contaminación de los suelos, la polución del aire, el derretimiento de los hielos y la desaparición de especies.

Y pensé de nuevo, ¿qué más necesito para reaccionar?
Ok sí, ya me di cuenta, pero ¿cómo puedo reaccionar? 
Si queremos ayudar a resolver el problema, parece que lo único que podemos hacer es donar $50 a Greenpeace y poner un "Me gusta" en su página de Facebook...

(continuará, bienvenidos los comentarios!)

La h no es muda

La h no es muda, es pausa.
La h es un testimonio de que los antiguos daban un lugar al silencio de una pausa.
La h no es muda, es exclamación
La h es en pequeño alto en el camino del discurso

La h no es moderna, es antigua
La usaban los romanos para escribir en manuscrito y no tener que levantar la mano del papel
La h no es necesaria más que para escribir buh
búho, enhorabuena y cosas así

Si ahora desterramos la h, el idioma no pierde demasiado
Hemos relegado de nuestras vidas el silencio, ya hace demasiado tiempo

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