El macho en su objetivo y situación de fortaleza, no reconoce que también necesita protección. El macho niega esa faceta femenina de buscar protección, porque la asume como un signo de debilidad. El macho es fuerte, es la protección misma, y rechaza lo débil para si. El macho no puede asumir sentimientos que son propios del "sexo débil" de las "nenitas" y los "mariquitas".
El macho no es conciente que también necesita protección, mimos, afecto, y energía. Al negárselo a si mismo, el macho no se pregunta: qué es ella capaz de darme? Todo el tiempo se pregunta, qué es capaz de darle él a ella y qué puede él encontrar en ella. No se pregunta qué protección le podrá brindar ella. La belleza resulta el mejor negocio en ese contexto: es simple y muy efectiva con los machos.
El tao de la protección es una dinámica como la del amor mismo: a veces protegés y otras necesitás ser protegida. Ahora veo y siento lo que la otra persona es capaz de darme. Estoy abierto a recibirlo, a reconocerlo, a agradecerlo porque fue dado sin más.
- Por más que sea muy sano, a veces me puedo enfermar, y necesitaré cuidados.
- Por más que el éxito me siga, a veces las cosas no me saldrán como esperaba, y necesitaré una mano.
- A pesar de mi riqueza, a veces no tendré recursos suficientes para afrontar una obligación, y necesitaré una pequeña ayuda de los amigos.
- Por más que mi círculo me aprecie, surgirán conflictos y necesitaré alguien que intermedie.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario