El amor no se puede acumular. No se puede ser un capitalista del amor, porque no se puede ahorrar amor, ni se lo puede poner a plazo fijo, ni en un silo, ni comprar acciones de ninguna Bolsa Amorosa.
Acumular trae el futuro al presente. La acción de acumular es una concreta manifestación del concepto abstracto que llamamos "tiempo". Mediante la acción de acumular, hacemos existir en el presente un futuro que no existe. Lo creamos, lo fantaseamos y también lo prevenimos en la misma acción de acumular. Como si los miedos del presente fueran pocos, también traemos al presente los miedos futuros y entonces conservamos fotos, dinero, ropa, relaciones, souvenirs, tickets, hasta que la propiedad nos ate y entierre. El futuro, que es incierto, inseguro, evolutivo, vivo e impredecible, es anticipado y forzado en una creación gris, estática, y ridícula, que es evidente en todas aquellas cosas que se conservan o acumulan.
El amor no se puede acumular: se escurre por el suelo, se filtra por las paredes, se esfuma de las fotos, se vuela de las manos y no queda preso en ninguna jaula. El amor es libre de ir donde quiera y no podemos repetir aquel beso o aquellas caricias. Aquella mirada fue única, única como aquella risa... ay! aquello fue amor y no le pudimos sacar ni una foto, justo que tenía la cámara de 8 MegaPixeles!
Ahora el amor se ha ido y no ha pasado un segundo que ya lo estamos extrañando. Nos han hecho creer que extrañar no es amar, por eso anhelamos ese amor cada vez con mayor intensidad. Cuanto más intentamos repetirlo, más hondo nos adentramos en esa melancolía, que no es más que miedo a fluir. Melancolía que es anhelar el pasado por miedo a que el futuro nos devuelva los mismos fracasos. Melancolía que es miedo a que el viento nos lleve a los mismos lugares secos, inhóspitos, faltos de amor y de cariño. Melancolía que es miedo a que el amor no vuelva porque no nos damos cuenta que, tal vez, solo esté tomando un respiro.
El amor surge, cambia, fluye, se da, se recibe, se esfuma, regresa y se posa en nuestras almas para volar de nuevo.
No intento ahorrarlo ni por un instante y, celebrando, lo despilfarro hasta el último suspiro.
Despilfarrando amor
Publicadas por
isi dixi
el
6/11/2008 11:10:00 p.m.
Etiquetas: amor, delicadeza, fluir, libertad, miedo, tristeza
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario