Hay momentos en los cuales ocupo la mente en planear. Planear una noche, una salida, unas vacaciones, un proyecto, o lo que sea.
Me afano en desarrollar y acabar esa construcción mental que llamo plan, con elementos abstractos de felicidad, dificultades, imponderables, atracciones, rechazos, costos, plazos, horarios, lugares y escenarios, desenlaces previsibles y beneficios seguros.
Y qué grande es mi felicidad, cuando de nuevo comprendo que ese bello plan no me gobierna. Qué alivio siento cuando recuerdo una vez más que ese esfuerzo mental de sensuales imagenes, no será más que una maqueta desechable, o un pañuelo descartable, o un sinsentido de emociones, o castillos en el aire.
El plan es poderoso cuando logro que no me gobierne
Plan de desgobierno
Publicadas por
isi dixi
el
5/20/2008 11:35:00 p.m.
Etiquetas: antes de..., aprendizaje, fluir, ilusión, libertad, lo importante, madurez, placeres, tecnología
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Que bueno seria lograr esa felicidad cuando aquello que planeamos y esperamos ansiosos no se da.
ResponderBorrarQue bueno seria poder dejarnos llevar con alegria, sin enojarnos, sorprendiendonos con eso que nos esta pasando y no se ajusta a lo planificado.
Creo que la magia esta en disfrutar planificando y disfrutar del placer que da encontrarse en medio de algo que no se sale de toda estructura pensada.
Que bueno seria perder el miedo a enfrentarse a lo desconocido...