Llueve, el agua va a la tierra y a los ríos y a los mares. De los ríos a los mares, de los mares se evapora hacia a las nubes, de las nubes precipita en lluvia y el ciclo vuelve a comenzar.
El agua no cede.
La culpa vino de las madres, y se pasó a las hijas. En las hijas prospera hasta que ellas mismas se vuelven madres, y el ciclo vuelve a comenzar.
La culpa no cede.
Nada de agua se inyecta al sistema. El agua ya existe, solo cambia de estado.
El agua no se pierde, se transforma.
No se inyecta culpa al sistema. La culpa ya existe, solo cambia de dueñas.
La culpa no se pierde, se transforma.
La culpa no cede
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