Nunca más un consejo

Los consejos no pedidos, forzados, dirigidos, son ridículos y autoritarios. Hay personas que tienen el "consejo fácil" siempre a mano. Algunas familias hasta tienen un "comité del consejo permanente".

Hay otros casos en los que el consejo es pedido expresamente, por ej. una amiga con algún problema sentimental. Como sabemos, dar un consejo en esas circunstancias, es un riesgo y una mochila, aún si fue hecho a una persona que lo ha pedido. Entonces, cómo hacer para satisfacer esa necesidad, para llevar calma, sin generar falsas ilusiones de "hacé lo que yo te digo y vas a ver"?

Lo que yo suelo hacer, es formular una serie de preguntas, y si hay alguna mutua comprensión, puedo llegar a contar alguna propia experiencia si viene muy al caso, para echar luz sobre caminos y opciones que aún son desconocidos. Evito las conclusiones, y permito el aprendizaje.

Es una simple moraleja, muy difícil de adoptar: facilitar el aprendizaje de pescar, y no dar el pescado en la boca.

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