Los celos te dan en el medio del estómago.
Es la ola que asoma, con mariposas en la boca.
La ola te moviliza, te levanta.
Si negás las olas, te quedás en la orilla mirando.
Si te asustás, la ola te tumba y te caés apenas se forma.
Hay que surfearla, hay que surfearla.
Y no te tiene que chupar la ola.
Te tiene que chupar un huevo.
Surfear los celos
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