El saludo.
La convención de saludar a los demás es compleja y tiene sus reglas. Qué tipo de saludo aplica depende de la kul-tu-ra local, de la kung-fian-za y status recíproco, del estado de ánimo, de quién está llegando o quién se está yendo, de la comodidad, de la vergüenza o de la timidez...
El saludo puede abrir o cerrar un juego, un flujo de comunicación, un ida y vuelta, un kung-tacto físico. El saludo es preludio, tocata o fu-ga.
La actitud de los niños puede ser mucho más relajada. No tienen tanta carga ni tienen en cuenta todas estas complejas reglas. El juego es natural, y las preocupaciones son muchas menos.
La actitud de los padres, en cambio, es un poco rígida:
SALUDÁ!
Este nene no saluda, es un mal educado.
Esta nena no le enseñaron a saludar, la malcriada...
Y cosas por el estilo, propias de quienes no distinguen las sutiles reglas del saludo, y de que éstas tienen que ser aprendidas por propia experiencia, que en todos es diferente.
El comonista "Hola cómo estás? Todo bien? Todo tranquilo?" tampoco tiene mucho en cuenta estas fuerzas en juego, sino que más bien fija una posición tipo bunker, previa a la fu-ga.
Kung-fu-sion de kung-kien-te huntás.
Kung fu siones IV
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