La espuma de la cerveza no está casi permitida en esta ciudad de Rosario. Son muy pocos los que no inclinan la botella, sirven despacio y evitan la formación de espuma. La espuma está muy bien para las propagandas, pero para tomar ni hablemos. Los mozos/as siempre inclinan la botella, por las dudas no vaya a ser cosa... pero como empezo todo?
Una vez pregunté: - por qué no gusta la espuma? Y haciendo gestos me respondieron argumentando que la espuma era algo indefinido, baboso, sin sabor... que dejaba bigote, mojaba la comisura de los labios, y que no era líquido ni hacía cosquillas en la garganta como las burbujas del CO2.
Y pensé para mis adentros: uno paga por cerveza, no por espuma: en la ciudad de Rosario, se suele pedir una botella de 1 litro y se comparte en la mesa de amigos... se ve muy poca botellita o latita de 1/3 litro, entonces aquel que llene su vaso de espuma, beberá menos cerveza en la ronda!
Y tambien, uno no quiere ser engañado y menos a la vista de los demás.
Uno no quiere probar la indefinición, y menos babearse adelante de los amigos.
Uno quiere algo concreto, un frío líquido de puras burbujas, alcohol y sabor bien definidos.
Tampoco uno quiere ser pura espuma: quiere uno ser respetado o no?
La espuma de la cerveza
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