Abuela serpiente:- (explicando relaciones de parentesco) "Leonardo es el primo de tu papá, su hijo es tu primo segundo, pero Juan es tu primo hermano"
Nieto gato:- "No, por qué? Juan es un primo de porquería"
Abuela serpiente:- "Ah! qué lengua de gato que tenés!"
Nieto gato:- "Entonces vos tenés lengua de serpiente"
Abuela serpiente:- "Si yo soy una serpiente, vos qué serías entonces!?"
Nieto gato:- "Un come-serpientes" (risas)
Para el niño, creo que fueron 3 diálogos diferentes, tres respuestas diferentes, aisladas una de otra, sin conexión. La conexión, si la hay, es realizada por la mente adulta, pero no parece haber una animosidad o una agresividad, sino una opinión, luego una defensa ante un ataque implícito de las fuerzas oscuras, y finalmente un contra-ataque.
Con el "come-serpientes" se zafa de la cancha marcada, de las opciones que la abuela le imponía. Rápidamente, no pensó en un animal o figura intermedia que pudiera cumplir la función que él quería, sino que simplemente inventó una palabra que describía exactamente la función que interesaba, aquella que luego causó las risas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario