El amor del hombre no tiene el mismo valor que el amor de una mujer.
Mientras la mujer selecciona cuidadosamente su "elegido", el hombre acepta la primera que se le regale. El hombre no sabe cómo decir que no.
El hombre no sabe seducir, no sabe esperar. Trata de conquistar activamente.
El amor de hombre no vale. Sus besos, sus caricias, no valen lo mismo que los de una mujer.
No hay prostitutos, el sexo de un hombre no vale.
Los sentimientos de un hombre son una contradicción de términos.
Un día está, al siguiente no. La confianza que se le puede tener a un hombre es nula.
Casi puedo decir que lo único valioso de un hombre son sus marcas:
cuánto mide?
cuánto vale?
cuántos orgasmos tiene?
cuántos hombres tiene a su mando?
cuántas mujeres ha conocido?
cuánto???
Y los hombres somos los primeros en aceptarlo.
Una cultura machista es en realidad una sociedad cuyo poder formal es ejercido por los hombres, pero cuyo poder real es ejercido por las mujeres: detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer.
Esta es la causa de todas estas preguntas manipuladoras y todos estos reproches:
- Solo me querés para eso
- Me usaste
- Yo te quiero mucho ... vos?
- No te importa nada
- No tenes sentimientos
- Nunca me escuchás
- Vos me querés o me amás?
- No soy un mero banco de semen!
- (agregue aquí su reproche favorito)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario