
Lo que uno pueda decir, está siendo monitoreado por la policía mental. Sin embargo, lo que el otro dice no está siendo monitoreado de igual manera. Con lo cual, creo que si puedes escuchar, puedes actuar como valiente!
Una vez escuché a mi hijo contarme cosas, y fue cuando más sentí los límites de la moral presionando en mi cabeza. Luego de haberlo escuchado, pensé que había sido valiente en no hacer caso de la moral y no reprimirlo. Creo que todos deberíamos ser capaces de poder escuchar a los niños sin tener que reprimirlos. Es lo más común escuchar en los adultos el "eso no se dice, eso no se hace". Y claro, el niño obedece porque es reprimido hasta las últimas consecuencias de manera muy eficaz. Desafortunadamente, esa represión tan eficaz les hace perder la creatividad, la espontaneidad, y la alegría de vivir. Es una tragedia.
No serás valiente por lo que puedas decir, sino por lo que puedas escuchar
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